martes, 25 de septiembre de 2007

ESCANDALO DE BOTINES

La crónica policial del 25 de mayo pasado sólo dio cuenta de un accidente automovilístico en el que estuvo involucrado un famoso jugador de Vélez Sarsfield. Cuatro meses después te cuenta lo que habría ocurrido con Damián “Pichi” Escudero y la modelo que lo acompañaba, quien denuncia que resultó gravemente herida y ahora buscaría justicia.

Todo comenzó cuando a principios de año la joven Cecilia De Liberti (quien trabaja con Roberto Piazza) conoció a Aldo Osorio (ex de Nazarena Vélez) y, a través de un amigo en común, le presentaron al número "10" de Vélez en una fiesta privada en la que habría estado todo el plantel de ese equipo.

A partir de allí comenzaron a verse. “Empezamos a mandarnos mensajes de texto y hablarnos. Nos veíamos poco porque él concentraba y yo tenía desfiles, pero igual me llamaba todos los días”, recuerda, en diálogo con , la modelo involucrada. “Hasta ahí parecía un divino”, agrega.

Luego de varias salidas, y cuando parecía que la relación avanzaba, llegó el fatídico 25 de mayo. Con una precisión envidiable, a pesar de un discurso desordenado, De Liberti parece recordar con exactitud todo lo que habría ocurrido ese día.

“Fui al casamiento de Alessandra Rampolla (la sexóloga) y él me quería ver. Nos encontramos alrededor de las 2:30 en un bar de las Cañitas. Estaban todos (en referencia a varios jugadores de Vélez con los que suele salir Escudero). Ese día pedimos champagne, vino blanco y después se puso a tomar tequila con sus amigos”, cuenta la modelo.

“Era tarde y en el bar había poca gente, entonces me dice de irnos. Salimos y nos subimos a su auto (un Peugeot 206 gris cero kilómetro). De repente me dice: '¿Vamos a otro lugar?' Pero yo no quería todavía. Le dije que me parecía que todavía no era lo conveniente. Ahí me miró con cara de odio, me quería matar”, recuerda De Liberti.

Según ella, lo convenció para ir a la pizzería Pizza Cero. “Accedió, pero estaba sacado. Cuando bajamos ya no me abría ni me cerraba la puerta. Estaba muy enojado”, recuerda. Allí estuvieron algunos minutos pero finalmente decidieron irse.

- A esa altura de la noche, ¿creés que Escudero estaba alcoholizado?
- No sé si estaba borracho, pero estaba alegre…

- ¿Qué ocurrió después?
- Estábamos volviendo y empezó a correr con el auto. Le pedí que desacelere, él miraba para adelante y no me dirigía la palabra. Yo intentaba tranquilizarlo, le pedí disculpas y le dije que me manejaba de otra manera. Para mí las cosas se dan cuando se tienen que dar...

- ¿No le pediste que reduzca la velocidad?
- Sí, le dije “¿por qué no bajás un cambio’”. Él me contestó: “ponete el cinturón”.
Me sentía en la montaña rusa... ¡Tenía un susto...! Me puse el cinturón y rezaba. Ya me la veía mal…

Según el relato de la modelo el auto del “Pichi” Escudero perdió el control en la esquina de Las Heras y Sánchez de Bustamante (en Palermo) alrededor de las 3:30 de la madrugada. Chocó contra una Peugeot pick up que salía de un garage y terminó incrustado contra una camioneta Chevrolet estacionada a mitad de cuadra.

“Cuando chocamos no sabía si estaba viva. Me agarró un shock y no me podía mover. No sabía cómo salir del auto... Salía humo. Imaginate lo fuerte que fue el choque que, del impacto, el collar que tenia puesto y las argollas volaron para atrás”, relata la joven.

“Por suerte, mis piernas no me quedaron trabadas porque las levanté y me abracé al asiento de él. Pero igual chocamos de mi lado”, agrega levantando sus manos para copiar el movimiento.

- ¿Qué pasó en ese momento? ¿Cómo reaccionó él?
- Él no se hizo nada y se bajó del auto. Pidió disculpas (al dueño de la camioneta chocada que salía del estacionamiento) y se acercó de nuevo a su auto. Yo estaba desparramada con un susto tremendo y no sabia qué parte del cuerpo me dolía más. ¡Tenía vidrios hasta en la oreja! Cuando se asoma no me dice “cómo estás", ni nada de eso. Por el contrario, me dijo: “Cecilia bajate del auto porque me comprometes”. Esas palabras hirieron mi corazón. Me hizo una flecha en el alma. Yo le contesté: “Pichi bajame del auto que tiene humo, a ver si explota… Vos serás jugador pero yo soy modelo también (el relato se entrecorta entre llantos y sollozos). ¡Todo esto en medio del accidente!

- ¿Pero ahí mismo no te ayudó a salir del auto chocado?
- Primero me dijo, justo en ese momento, que tenía novia y que por eso no debía comprometerlo (se sonroja). Después me arrastró, me sacó del auto y me dejó en la escalera de un edificio cercano. A mí me dolía todo: la cadera, la costilla, el pecho, la columna y el cuerpo en general.

- ¿Qué pasó cuando llegaron los médicos?
- Llegó la ambulancia y cuando bajaron los doctores del Hospital Fernández dijeron que había que internarme porque tenía un shock nervioso y no podía respirar bien. Él no se hizo ni un rasguño. Estaba nervioso, nada más.

- ¿Cuánto tiempo estuviste en el hospital?
- Me quedé en observación. Un día internada. Me pusieron un cuello ortopédico, por el golpe en mi columna. Recibí un látigo cervical, tuve traumato cérvico dorsal, traumato pelviano, hematomas múltiples. Además tuve paralizados los dedos del pie derecho por el golpe en la columna. Casi me muero ya que yo laburo de mi imagen. De hecho tenía producciones para revistas, tenia que viajar para desfilar y de repente no podía ni mover mis dedos. Estaba muy angustiada.

- ¿Escudero no fue a visitarte mientras estabas internada?
- Él nunca fue a verme al Hospital Fernández. Fue a la comisaría pero nunca vino a verme. No lo podía creer, podría haber sido un poco humano y venir a verme. Pero no se hizo cargo de nada.

Para la modelo no parece haber consuelo: “Tener que bancarme todo esto por un capricho suyo. Por una calentura... Porque quería estar conmigo me parece injusto. Le dije que no, y fue el 'no' más caro de mi vida”, remata.

Mañana, en la segunda parte de esta historia: las consecuencias del accidente, una denuncia judicial por 200 mil pesos, las amenazas vinculadas al caso y qué puede ocurrir con el jugador de Vélez involucrado en el escándalo.

fuente:
MINUTOUNO.COM

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